Ponche segoviano y torrijas fueron los retos que se puso Autismo Segovia y el pastelero Iván para su postre de récord. Este año un brazo de gitano con forma de infinito, símbolo del autismo, fue el protagonista . Más de cuatro días de trabajo para elaborar 36 dulces metros y servir más de 1000 raciones. Un evento solidario con el que Autismo Segovia quiere impulsar la construcción de su centro de día.